Paro en la empresa Agro Exportadora Agrícola Virú: ¿Crónica de un conflicto anunciado?
Rocío Campana
PLADES
Miles de trabajadoras y trabajadores paralizaron labores en la Empresa “Sociedad Agrícola Virú S.A.” el 07 de mayo de 2007. Un grupo de trabajadores bloquea el acceso a la empresa y cerca de 4,000 trabajadores detienen sus actividades. ¿Cómo entender este hecho? ¿Cuál fue la razón que esgrimen estos trabajadores? Podemos obtener algunas respuestas directamente de las actas que levantó la Oficina Regional del Trabajo de la Libertad, la que interviene al tomar conocimiento de los hechos. El Inspector Laboral, quien dialoga con los trabajadores (el día 7 y el día 8) anota los argumentos señalados por los trabajadores:
- “Que la paralización se debe a los abusos de los que vienen siendo objeto por parte de su empleador”.
- “el motivo de la paralización se debe a los continuos abusos de que son objeto por parte de la empresa, el no pago de horas extras, el no pago de utilidades y la exigencia de cumplir tareas extraordinarias para el pago de sus remuneraciones”.
Los inspectores verifican al ingresar a las instalaciones de la empresa y entrevistarse con el Jefe de Relaciones Industriales; la paralización total de labores de 4,000 trabajadores/as de la empresa Sociedad Agrícola Virú S.A.
La empresa pone en conocimiento de la Autoridad Regional de Trabajo este hecho y solicitó la inspección inmediata para comprobar el cese de labores. La Autoridad de Trabajo calificando de intempestiva la paralización, la declaró Ilegal. (1) Esto sin embargo no detiene ni la paralización ni el conflicto. Se produce la detención por parte de la policía de un número de trabajadores. Esto genera que hombres y mujeres marchen desde el poblado menor de Víctor Raúl Haya de la Torre hasta Virú (10kms), buscando apoyo a sus demandas y la liberación de varias personas detenidas.
El conflicto encuentra una vía de solución a través de una Reunión Extra Proceso en las oficinas de la Dirección Regional de Trabajo de La Libertad en Trujillo el día 9 de mayo. La reunión se inicia a las 10.30 a.m. y concluye a las 6.40 p.m. con un conjunto de acuerdos entre las partes consignados en un ACTA de veinte (20) puntos.
Los principales puntos de este ACUERDO ENTRE PARTES se refieren a:
- Condiciones de trabajo de los aplicadores de agro químicos: se determina el número de cilindros y horas efectivas por jornada, renovación de guantes, mesas para tomar alimentos
- Tareas de Chapodo (deshierbado)); se acuerda un número de surcos por jornada.
- Alimentación: Se acuerda tiempo y espacio para que los trabajadores desayunen.
- Otros: Pagos de ley por maternidad; plan de capacitación para el personal; pago mixto y tareaje de los cosechadores; pago semanal de salarios; publicación del kilaje laborado; bono sanitario; el pago de jóvenes de capacitación laboral juvenil será de acuerdo a ley; mejora del servicio de movilidad; mejora del trato al personal; pago de horas extras y jornada nocturna de acuerdo a ley; sobretasa por trabajo en día de descanso; adelanto del pago de utilidades
- NO REPRESALIAS: no represalias por la paralización de labores.
¿Qué podemos deducir de esta acta? Primero, que existían una serie de demandas de cambios de los trabajadores, que terminan generando el clima que llevó a la paralización. Si bien algunos de los puntos aluden a aclaraciones (pagos de ley), otros nos indican la existencia de condiciones de trabajo valoradas por los trabajadores como excesivas o injustas.
Hay un valor importante en el hecho que sea una negociación (extra proceso), con la intervención de las autoridades pertinentes (Autoridad Regional de Trabajo), la que permita que el conflicto cese. El Diálogo social, elemento central del Trabajo Decente cumple aquí un rol.
Sin embargo y pese a lo acordado en el acta extra proceso, se suceden luego algunos hechos que vuelven a echar sombras sobre la sinceridad de la parte empresarial en el compromiso asumido al firmar el Acuerdo. La empresa en Comunicado Público de fecha 11 de mayo, publicado en el Diario La Industria de Trujillo, señala que:
“…En esta paralización han participado personas ajenas a la empresa que sorprendieron a nuestros trabajadores con la intención de causar zozobra y temor, desinformando a los mismos y a la comunidad en general ……. Sociedad Agrícola Virú S.A. …seguirá apostando por los más altos estándares de condiciones de trabajo de la industria………los trabajadores han reiniciado sus labores con optimismo”
Este texto pone en la presencia de “terceras personas” la responsabilidad de la paralización y el conflicto, casi negando la validez de las demandas de los trabajadores/as y el propio compromiso que la empresa ha firmado con ellos. Por otra parte, las trabajadoras y trabajadores han informado de una ola de amenazas sobre ellos y sus familiares, por su participación en la acción desarrollada.
Estas actitudes de la primera exportadora de espárragos del Perú, solo refleja la inmensa tarea para la promoción del Trabajo Decente en el Perú. Si en empresas que se auto denominan modernas y competitivas, que además son líderes en su sector, que observan un crecimiento sostenido de sus utilidades, las relaciones laborales son administradas al borde de la legalidad o en la ilegalidad, que se puede esperar de otras empresas que no tienen estos fundamentos.
Los negocios de la agro exportación hoy en día señalan con claridad mayores exigencias del mercado (clientes) por el cumplimiento de estándares internacionales por parte de los proveedores en la cadena de producción (Agrícola Virú). Estos estándares incluyen el respeto a los derechos laborales de los trabajadores que aportan a la producción y creación de la riqueza. La Empresa Agrícola Virú es un proveedor de clientes internacionales, que estamos seguros no compartirían la actitud empresarial frente a los trabajadores/as.
Tenemos información no confirmada de forma directa, que Sociedad Agrícola Virú tiene como cliente a la importante empresa norteamericana GENERAL MILLS. Esta empresa cuenta con un Código de Conducta que involucra también a sus proveedores, eso incluiría a la empresa peruana mencionada.
El caso de Ica, donde empresas como AGROKASA y COEXA, han aceptado la voluntad de sus trabajadores de organizarse, nos señala que si es posible ser una empresa moderna y respetar los derechos laborales. Lo más importante quizás es que se abre un espacio de diálogo y resolución de conflictos entre ambas partes, impidiendo que casos como el observado en Trujillo puedan producirse. Aquí, el Trabajo Decente aporta y contribuye de forma concreta a la mejora de condiciones de vida y al desarrollo de una región.
(1) Esta crónica se basa en dos fuentes. La primera son los testimonios recogidos en la misma zona luego de ocurridos los hechos, y en documentos oficiales del Ministerio de Trabajo que interviene ante el conocimiento de este conflicto. Estos documentos son el Auto Sub-directoral No 155-07-GR-LL-GRDS/DRTP-DPSC-SDILSST (Exp. No. 820-07) del 9 de mayo del 2007, y la copia del documento final del extra proceso donde representantes de la empresa y de los trabajadores acuerdan; ante el Director de Prevención y Solución de Conflictos de la Dirección. Regional de Trabajo de La Libertad, cesar la paralización y reiniciar actividades, en base a un acuerdo de 20 puntos).
(2) Extraído del Comunicado publicado por la Empresa Agrícola Viru, en el Diario La Industria de Trujillo el 11 de mayo del 2007.
(3) Información tomada del Diario Gestión del día mayo 2007. “
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